El   reúne toda una serie de procesos, técnicas  y métodos para facilitar la y comunicación de las ideas mediante gráficos, esquemas, palabras y otros recursos visuales. Su función es intentar hacer visibles aquellas cosas que nuestros ojos no ven, permitiendo convertir pensamiento abstracto en información gráfica ágil, simple y significativa. Al visual thinking lo podemos ubicar dentro del ámbito de la , y se caracteriza por ser una práctica dinámica, viva, que generalmente se produce al momento, casi tan rápido como pensamos; tiene un fuerte componente de expresión manual pero ello no quiere decir que esté desligado de las tecnologías de la información, de hecho, también se hace visual thinking digital. Además comprende toda una serie de procesos de tipo interactivo y colaborativo y se emplea para visualizar tanto situaciones simples como complejas.

Pero más allá de cualquier definición, el visual thinking, asumido en una dimensión más amplia, puede entenderse como una actitud visual ante las cosas, una manera ágil de pensar y comprender el mundo desde el lenguaje sintético e inter-relacionado de los gráficos y las palabras.

Se ha demostrado cómo el uso del pensamiento visual estimula la , mejora la comprensión, incrementa la retención y resulta más eficaz para la comunicación e interacción entre las personas. Es actualmente un recurso muy utilizado en procesos de creación e innovación en las empresas y en ámbitos educativos como una forma de acceder al conocimiento .

Las aplicaciones del visual thinking son muy amplias si consideramos que tiene que ver con los procesos de pensamiento, creación y comunicación en cualquiera de las actividades del ser humano. No obstante aquí presentamos cinco grandes razones para entender su importancia y  saber para que nos sirve:

1. Ayuda a centrar la atención

Centrar_la_Atención
En un auditorio, el público está más atento cuando escucha y simultáneamente ve cómo en una pizarra se van construyendo las ideas de forma gráfica, que cuando se muestran los resultados acabados o se explica oralmente. El ver los procesos y ser testigo de cómo se va configurando lo que se expone hace aumentar la implicación del público y su atención estará enfocada en lo que está ocurriendo. De otra parte, el mismo hecho de tomar apuntes de manera gráfico-textual cuando asistimos a una charla o reunión, estimula la concentración debido a que la síntesis visual que implica este hecho requiere una comprensión y procesamiento de lo que se dice. En muchas ocasiones, cuando tomamos apuntes de forma escrita estamos mas pendientes de registrar todas las palabras que de entender la esencia de lo que se dice; no ocurre así cuando hacemos esquemas gráficos porque al centrar la atención regulamos los procesos cognitivos y así accedemos más fácil al conocimiento. Es importante destacar que en Visual thinking no todo es dibujo; el texto breve es fundamental como elemento de apoyo a los gráficos.

2. Facilita la comprensión

Comprender
El solo hecho de expresar las ideas de forma visual ya es una manera de exteriorizarlas y por tanto de iniciar el camino hacia la comprensión. En ocasiones hay asuntos que parecen más complejos de lo que aparentemente son porque están generados por modelos mentales muy abstractos y hasta confusos para la audiencia si solo son verbalizados; pero si estos se construyen  de forma visual permiten una mejor comprensión; y no valdría aquí solo acudir a la famosa expresión una “imagen vale mas que mil palabras” ya que en este caso no nos referimos a imágenes acabadas sino al hecho de lograr entender conceptos a través de un proceso de construcción de las ideas mediante gráficos, esquemas y esketches.  La comprensión en tanto un proceso activo implica atención y por tanto la necesidad de saber cómo y con qué formas relacionar y sintetizar datos, información, conceptos, etc. Todo ello trae además como consecuencia que las formas gráficas nos permiten recordar mas fácilmente las ideas.

 

3. Estimula el

Trabajo_colaborativo
Cuando se trabaja en grupo es crucial fomentar la participación de todas las personas. Los métodos de pensamiento visual, dada su flexibilidad, permiten romper bloqueos al motivar la participación de las personas con ideas visuales que ayuden a la construcción del conocimiento entre todos; así los grupos terminan siendo más productivos porque se facilita el poder comparar, organizar y expresar ideas más libremente. En un proyecto colaborativo todo el grupo está conectado con lo que se está trabajando y puede ver tanto el proceso como los resultados; todos los miembros del grupo pueden re-ordenar los elementos y proponer formas alternativas de conexión entre ellos. Cuando se trabaja colaborativamente de forma visual se reducen los niveles de incertidumbre o inseguridad respecto a las ideas propias porque no se trata de plantear nada acabado  ni conceptual ni visualmente, sino de sumar para la creación de conocimiento colectivo.

4. Flexibiliza la forma de pensar

Mente_flexible
El visual thinking hace visible el pensamiento y lo acerca al mundo tangible permitiendo una mayor fluidez mental. Desde el momento en que intentamos graficar las ideas tan rápido como pensamos estamos estimulando nuestra capacidad de dinamizar nuestra cerebro poniendo a trabajar sus dos hemisferios. Si bien, el pensamiento tiene un soporte del orden imaginario, el que las ideas solo giren en nuestra mente puede llevar a desbordarnos en determinado momento; de ahí que la práctica del Visual thinking al exteriorizar visualmente el pensamiento permite transformar información, recrearla y relacionarla de manera dinámica. Visualizar es el principio para dar claridad a las cosas. El pensamiento visual nos permite recordar todo más fácilmente porque las experiencias se perciben como estímulos visuales que guardamos en nuestro cerebro, generalmente relacionadas con conceptos. Pensar en forma gráfica termina siendo una actitud ante la vida, una forma de entender el mundo con una mente flexible y abierta a cambios rápidos.

5. Conlleva a la toma de

Tomar-Decisiones
Teniendo claro ya como el Visual Thinking nos facilita el poder comprender un problema o determinada situación, aquí queremos enfatizar en la importancia de tener puestas las “cartas sobre la mesa” para una acertada toma de decisiones; es decir, cuando tenemos todo visualizado, sea en un papel o una pizarra, disponemos de los elementos de juicio necesarios para evaluar las ideas y saber el camino a seguir; esto significa que hemos establecido relaciones entre las partes, jerarquizando, agrupando, reconociendo patrones, etc.; es decir, realizamos toda una serie de procesos cognitivos que fluyen porque literalmente estamos viendo en su globalidad los factores que en determinado momento pueden entrar a jugar un papel para la toma de decisiones. Al hacer un planteamiento visual, fácilmente podemos conectar elementos aparentemente no relacionados, lo que nos facilita el encuentro de  soluciones alternativas, diferentes  a las que se podrían haber planteado sólo por escrito. Así mismo, teniendo un mapa visual de nuestro trabajo es posible hacer un fácil seguimiento del desarrollo y evolución de las ideas.

 

 

 

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